IN MEMORIAM

Don Miguel Antonio Yáguez Pérez

Falleció el 21 de Marzo del 2021, tras larga enfermedad, acaecida en 2017, ha venido lidiando y luchando contra el desenlace final, que al final fue inevitable.
Era socio de AVIME 1537 desde el año 2012, casi desde los inicios de nuestra Asociación, y además era hijo del que fuera COMGEIM, el Excmo. Sr. General de División de IM, Don Miguel Yáguez de Sobrino (QEPD).

Tomó las riendas de AVIME a principios de 2016, cuando tras larga crisis, nuestra querida Asociación estuvo a punto de tener que desparecer, por diversos motivos. Sin embargo, supo mantenerla a flote y hacer mucho, y bueno, para el futuro de AVIME, algo por lo que siempre le estaremos agradecidos.

Se nos marcha un excelente compañero y amigo, y desde aquí expresamos nuestras mas sinceras y sentidas condolencias a su esposa Montse, y a su hija Sara, al tiempo que las animamos a seguir adelante con nuestros mejores deseos.

 


 

Don José Ramón Cué Cereceda

El día 25 de junio del 2019, a los 53 años, falleció en su domicilio de San Fernando, Cádiz, nuestro compañero, y socio fundador de AVIME 1537. Con sentimientos de profundo dolor y pesar, nos unimos a sus hijos Carolina y Gonzalo, hermana, familiares y allegados, en las más sentidas condolencias por su fallecimiento. Descansa en Paz Hermano


Don Jorge Hernández Fernández

El 12 de marzo del 2013, fallecía nuestro compañero Jorge, uno de los primeros socios de Avime1537, residente en Canarias. Entró en la asociación con fecha 6 de agosto del 2012. Que Dios lo tenga en su Gloria, Sabemos que «La muerte no es el final»

 

UN AMIGO

Algunas veces encuentras en la vida una amistad especial:
Ese alguien que al entrar en tu vida la cambia por completo.
Ese alguien que te hace reír sin cesar;                                          

Ese alguien que te hace creer que en el mundo existen realmente cosas buenas.
Ese alguien que te convence de que hay una puerta lista para que tú la abras.
Esa es una amistad eterna…
Cuando estás triste y el mundo parece oscuro y vacío, esa amistad eterna levanta tu ánimo y hace que ese mundo oscuro y vacío de repente parezca brillante y pleno.
Tu amistad eterna te ayuda en los momentos difíciles,
tristes, y de gran confusión.
Si te alejas, tu amistad eterna te sigue si pierdes el camino, tu amistad eterna te guía y te alegra.
Tu amistad eterna te lleva de la mano y te dice que todo va a salir bien.
Si tú encuentras tal amistad te sientes feliz y lleno de gozo porque no tienes nada de qué preocuparte.
Tienes una amistad para toda la vida, ya que una amistad eterna no tiene fin.